❀ El blog y yo ❀

Cuando llegas a una determinada edad descubres que la vida posee una técnica de centrifugado express por la cual, no entiendes bien la razón, se te encogen los brazos y no consigues abarcar todo lo que quisieras.

Descubres también que el día se acorta, que el ímpetu, la energía (si la hubo) y aquella sensación de "me como el mundo por las patas" ha desaparecido vete tú a saber por donde. Cuando una lleva desde los 4 años compartiendo vida y cuerpo con la artritis, como yo, descubre además que los días ya no tienen 12 sino 6, u 8 horas a mucho estirar y que a partir de media tarde el cansancio se vuelve tan intenso y doloroso que todo pesa un infarto. Aún así una aprende a crear huecos y hacer del cansancio un quesito de gruyere algo más ligero. En eso ayuda un horror tener hijos pequeños que mantienen tu ritmo vital en un velocirrapteo constante, no hay más remedio...(afortunadamente) así que sacas tiempo, ímpetu, ganas e ilusión de la recámara y trabajas, y cocinas, y planchas, y tejes (sin técnica alguna, pero tejes), y escuchas música constantemente, y ayudas a hacer deberes y a estudiar materias que ya ni recuerdas, y fotografías obsesivamente (porque te apasiona tremendamente el mundo tras la lente), y de vez en cuando quedas con amigas-hermanas que son auténticas exfoliadoras del alma, y ríes, y compras, y vuelves a cocinar, y planeas quedadas familiares  e incluso llegas a creer que esta noche sí, ésta noche podrás mantener los ojos abiertos hasta las 23h pasadas e incluso arderás en deseos de enzarzarte en un festival eroticofestivo con tu marido jejeje, aunque la triste realidad sea que los ojos se te cierran mientras le lees un cuento a tu hijo pequeño y acabas escuchando la cortinilla del telediario tirada en el sofá como un auténtico saco de patatas. 

Sí...a una determinada edad, en el meridiano de la famosita década de la plenitud para ser más exactos, descubres muchas cosas, muchas y otras que ya sabías o creías saber, las certificas a fuego. Como que con humor la vida es infinitamente más maravillosa y que el día contiene un montón de sonrisas multivitamínicas en el aire que no hay que dejar pasar, por ello conviene estar siempre con los ojos bien abiertos para cazarlas al vuelo y disfrutarlas. También, a una determinada edad -e incluso mucho antes- descubres que eres mucho más compleja y laberíntica de lo que creías, pero te amoldas a esa certeza porque tu vida posee puntales de sencillez tan rotundos que te equilibra. Así soy más o menos yo y así es más o menos mi vida; sencilla, cotidiana, llena de ventanitas rutinarias que a veces adoro y otras me salto a la torera y en esencia maravillosa y llena de luz porque la comparto con la gente que más quiero en el mundo: MI FAMILIA.

De ella, de mí y de esos momentos de cotidianidad compartida va este blog-diario.

2 comentarios:

  1. Me permito pasar sin llamar y lo siento ... Pero me alegro de que formes parte de mi vida , mi querida hermanamiga , besos de tu amiga que te quiere y te estima mucho Flor.

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  2. Te he localizado! Y me encanta lo que he leído hasta ahora... este texto... me quedo por aquí y te acompaño en el camino.
    Un abrazo!

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