Vides Gratis ayudaron my vida sexual

Como el porno ayudo mi vida sexual

Comenzó pro algo más que curiosidad, una voz dentro de mí me decía desesperadamente que necesitaba un cambio en mi vida íntima. No me da pena decir que, para mí, el sexo había llegado a un punto donde no tenía sentido sentimental o físico. Sentir otros cuerpos en mi piel parecía como algo rutinario en vez de algo que me iluminara el alma. Decidí que era tiempo de cambiar ese sentimiento vacío. Volteé al internet para ver si algo me iba a ayudar, y sin duda encontré mi respuesta y salvación.

Al principio, no le tome mucha importancia. Me pregunte a mí misma, “Que espero encontrar en videos porno si todo lo que demuestran es sexo sin sentido?” Pero pronto entendí que el porno te puede ayudar en maneras inesperadas. En un video, vi como la actriz se componía en posiciones que se miraban incomodas. La actriz tragaba el pene por lo que aparecía ser minutos sin respiro, y aunque no me veía a mí misma entregándome totalmente en tal situación, la aplaudí por poder durar tanto tiempo sin una señal de debilidad. En fin, no le tome mucha importancia y comencé a buscar otras alternativas como yoga y listas que te enseñaban como mejorar tu vida sexual.
Una lista mostraba consejos como murmurar cosas sentimentales al oído de la pareja, hacer juego previo sin desvestirse, mientras otra lista decía cosas más atrevidas como dejar personas desconocidas que te miren y hacer una conexión más profunda vía tantra. Luego vi, en la misma lista, un consejo que yo misma me había propuesto que era ver porno. Brinque ese consejo porque ya lo había intentado y mi cuello y brazos se llenaban con piel de gallina al solo pensar de volver a ver esas imagines escalofriantes.

Mis noches se llenaban con intentos de las recomendaciones que leí. Intente el arte de decir cosas perversas al oído de la persona quien yo esperaba que me iba a hacer satisfecha en la cama, y también llego un punto donde rehusé quitarme completamente la ropa y también deje que la persona me quitara el brasier con una mordida salvaje, pero la sensación mágica que esperaba sentir nunca llegaba. Ninguna de las cosas que intentaba tenía éxito.

Di otra oportunidad a la pornografía. Esta vez, no me ataje a ver un solo video. Me abrí completamente y comencé a buscar diferentes videos con descripciones interesantes como “Mujer monta un pene grande en estilo de vaquera” y “Niñería toma dos penes al mismo tiempo.” Decidí tener una mente bastante abierta, estaba dispuesta a encontrar la solución que buscaba sin éxito. Aunque las posiciones que mostraban las actrices de porno no parecían ser muy cómodas, había una cosa que sobresalía en cada video que era la expresión de placer extremo en sus rostros. No voy a mentir, en ese sentido les tuve envidia a esas actrices. Ellas mostraban el gozo sexual que yo no tenía, y cuantos más videos miraba, más se me figuraba que estas mujeres exóticas se burlaban en mi cara a través de la pantalla.

En sí, me puse a estudiar, como una estudiante entusiasmada en el primer día de escuela, las cosas y posiciones que mostraban los videos de porno gratis que miraba por horas en el internet. Miraba videos nuevos y repetía los videos que halle ser interesantes o que pensaba que me podrían satisfacer. Al terminar, sentí que había estudiado casi todo el sitio porno. Estaba dispuesta a ayudarme avanzar en mi vida sexual, y los videos salvajes, por primera vez en mi vida, parecían ser mis mentores amigables.

La próxima noche que tuve mi siguiente encuentro sexual fue increíble. Estaba preparada con las imágenes de las posiciones que esperaba actuar bien inscritas en mi mente. Era como un examen que me propuse a mí misma, y si la aprobara, el sexo volvería a tener el placer que buscaba con mucha esperanza. Pero si fallara este examen, la voz dentro de mí iba a volver para decirme que debería perder toda la ilusión de hallar el placer máximo. Unas de las posiciones que esperaba probar era la posición vaquera, que es una posición que parecía ser excitante y que me dejaría llevar la delantera al mismo tiempo. Al fin llegó la hora de sexo. Al principio me puse un poco vacilante a querer hacer lo que me prometí hacer en la cama. Pero cuando comenzamos a acariciarnos, el sentimiento vacío que tanto detestaba volvió a aparecer.

Fue entonces cuando puse en práctica lo que había estudiado. Al comenzar, algo salvaje e incontrolable se desarrolló en mí. Como una tigresa hambrienta que no puede espera a ir de caza, empecé a tragar el pene de mi pareja sexual actual sin descanso. Como las actrices en los videos porno, no esperaba ninguna reacción de él, solo pensaba en mi misma y en la satisfacción que escurría como una cascada violenta en mi piel.

Después, para satisfacer mi capricho sexual, lo tire en el lecho con una fuerza feroz, y después, suavemente me monte arriba de él, y comencé a realizar la posición que esperaba con muchas ansias y que hacia sonreír con suficiencia a las mujeres en los videos, la posición vaquera. Sentí una liberación al experimentar un placer inolvidable. Como lo había hecho anterior, solo pensaba en mi satisfacción. Fue un sentimiento excitante de diversión que nunca había experimentado.
Cuando al fin me canse de montarlo, me apure a intentar otra posición. Le murmure al oído que se volteara al otro lado de la cama. Así comenzamos la posición “sesenta y nueve”, y otra vez mi cuerpo y mi mente se volvieron como los de un animal salvaje. Por primera vez en mucho tiempo, los gemidos llenos de gratificación que eran míos y de él me excitaban de una manera real. En fin, si no fuera por la pornografía, mi vida sexual seguiría igual de rutinaria. Pero con la oportunidad que me di a mí misma de conocer el porno, descubrí lo que tanto buscaba, el placer que ilumina mi alma en la cama.

Please follow and like us:

Leave a Reply