martes, 25 de agosto de 2015

❥ At home

Es martes, pero parece un lunes del revés. Mientras preparo la comida el sol ilumina cada rincón del jardín y yo siento paz. Una paz desordenada, pequeña y con forma de erizo, pero paz en definitiva. Ninguna célula de mi cuerpo pone de su parte para aceptar que ya es mediodía y hay que ir pensando en volver. 



(Aunque cueste...)





jueves, 6 de agosto de 2015

❥ Robando atardeceres



Al mirar ésta foto no puedo evitar suspirar...¡qué ganas tengo de vacaciones! Y eso que este año serán sólo 2 semanitas las que podré disfrutar con la familia (empiezo el lunes), pero eso sí, pienso aprovecharlas a tope. 

Entre otros muchos planes y actividades (como que se puede frenar el ritmo con niños, eh?) me he propuesto captar atardeceres, todos los que pueda, dónde sea y como sea. 

Ayer, móvil en mano, se lo robé vilmente al miércoles. Y este ni se inmutó, así que sospecho que no se dió ni cuenta ;))





¿Y vosotros?
¿Estáis o habéis estado de vacaciones?
¿Qué planes tenéis?

:)







martes, 4 de agosto de 2015

❥ Mercromina de sol

Antes no lo hacía. Para ser sincera...ni siquiera se me pasaba por la cabeza. Pero de un tiempo a esta parte me doy cuenta de que continuamente me contengo. En lo que pienso, en lo que hablo, incluso en lo que escribo. Me autocorrijo de mil maneras, conscientes e inconscientes. Cuando hablo mi cerebro va tres calles por delante de mis palabras con el corrector de impertinencias puesto en modo On. He llegado, incluso, a generar un malhumorismo conmigo misma en este sentido. Y creo que debo aflojar. Es bueno ser perfeccionista. Es aún mejor ser respetuosa. Lo malo es cruzar esa línea fosforito en la que el perfeccionismo o la prudencia se come a bocados la naturalidad. O peor aún, la sinceridad. Y francamente he llegado a un punto en el que me apetece locamente volver a tropezarme con todas mis piedras, perderme en mis laberintos y despeñarme por mis precipicios. Por eso mismo, porque son míos. Nunca es triste la verdad... cantaba Serrat. Y al fin y al cabo siempre llevo mercromina de sol en el bolsillo interno del corazón.






sábado, 1 de agosto de 2015

Pues sí

Siempre da ilusión estrenar un mes, descorrer lentamente el cortinaje que envuelve su primera pagina y descubrir cada una de sus líneas.


No sé porqué, pero la da.

(Al menos a mí)