miércoles, 22 de julio de 2015

❥ De ternura y gelatina


Momentos tranquilos contigo, conmigo, sin ellos, sin prisas. Disfrutando de la calma y la quietud del suelo. Cero espinas y muchas, muchas risas. Como si todo tuviera una cadencia fácil, dulce y sostenida. Como si el tiempo retuviera en su abrazo un delicioso cóctel de ternura y gelatina.







jueves, 16 de julio de 2015

❥ El motor interno

No puedo estar quieta. Es decir, puedo ralentizar mi cuerpo (de hecho es lo que mejor sé hacer), puedo frenar los pies, incluso las manos, pero aún así el motor interno del cerebro pedalea incansable. R dice que soy una creadora nata. No sé de qué, le contesto. Pero sí es cierto que en mi interior siempre voy tejiendo. Tejo pensamientos, ideas, planes, mensajes, plumas, sabores. Oh, sí, los sabores se tejen, y los olores también. El runrun del gran vapor nunca cesa, dormida se me cuela entre sueños. Ayer soñé que me perdía dentro de un gran hotel, un hotel con una característica bastante inquietante: estaba completamente vacío. Me colaba en sus habitaciones (en una de ellas incluso me encontré a mi gata Mussa), recorría la cocina, los trasteros, el inmenso jardín, y al final daba una triple voltereta onírica y me sentaba en las escaleras de la antigua casa de mis padres. Tejer sueños para volver a la casilla de inicio está dentro del menú principal de mi vida. Aún así, sé que cuando lo hago me debo una contorsión interna para poder abrirme de orejas desde el ombligo. ¿Qué querré decirme?






martes, 14 de julio de 2015

❥ ¿Dónde beberán las golondrinas?


Mi mejor momento del día es, sin duda alguna, el desayuno. El desayuno y en especial esa hora inmediatamente después del amanecer, cuando el día ha emergido de su placenta nocturna y estrena su primer vestido de luz. A esa hora me preparo el café, conecto la tostadora, pongo la radio (no siempre en ese orden) y escucho las noticias sin prestar excesiva atención. Hoy hablaban de tantas cosas a la vez que he notado como las noticias se iban agolpando en mis orejas sin llegar a abrir la compuerta. A primera hora mi fragilidad físicoanímica es tan grande que procuro dosificar información y alimentarme de noticias libres de plomo. No siempre lo consigo, claro, pero lo intento. Ya habrá momentos durante el día para contaminarse el humor. A esa hora sólo lo importante me penetra. Sólo la luz.

Hoy una única pregunta se me deslizaba insistentemente por la cucharilla formando remolinos de arena en el café. ¿Dónde beberán las golondrinas?. Escuchaba la previsión meteorológica y las veía sobrevolar tras la ventana, felices, sin sospechar que no hay pronóstico alguno de lluvia. Y llevamos días, semanas sin que caiga una gota... ¿Dónde beberán?

Ahora, al escribir, miro la foto del post y no puedo dejar de sentir un pequeño alivio de ciempiés. La hice ayer con el móvil mientras R y yo paseábamos de la mano sin prisa. Me gusta. Pasear de su mano y también contemplar esa vereda de pinaza. Hay caminos que me reordenan, senderos que me incitan, que me invitan, que resultan irresistibles a pesar del calor. A pesar del dolor. Sinceramente, hay caminos que son la mejor de las alfombras voladoras. 

Hoy volveré a caminar por allí y, aunque sé de sobras que no sirve de nada, cerraré los ojos y desearé con todas mis fuerzas que la lluvia vuelva. Se lo pediré....no sé, a la vida, a los astros, al universo. Incluso, si hace falta, se lo pediré a todos esos dioses en los que no creo (pero respeto). Que un torbellino de humanidad nos sacuda de una vez. Que nos golpee la conciencia a todos y hagamos de lo verdaderamente importante una vía prioritaria. Un camino. El único. Sin más hostias ni ostias. Que vuelva la lluvia. Que vuelva el sentido común.

Que las golondrinas puedan beber.




viernes, 10 de julio de 2015

❥ Blurbeando

¿Conocéis Blurb?. Para quienes no lo conozcáis "Blurb" es un editor de Fotolibros (entre otros formatos). Es decir, nos permite editar e imprimir albums y libros con nuestras propias fotografías. Personalmente me gusta porque las herramientas y plantillas que utiliza son fáciles (incluso puedes hacerlo online) y tiene unos precios bastante asequibles. Os dejo el enlace por si queréis echarle una ojeada. 

Yo lo descubrí el año pasado y ya tengo varios libros personales, en su mayoría son álbumes, recopilaciones anuales de mis fotos familiares. No sé si a vosotros os pasa o pasaba, pero a mí me ocurría que tenía un montón de fotos digitales que apenas podía compartir (sí, está la "nube" y tal, pero como que no me llevo muy bien con ella), así que para mí fue todo un descubrimiento. Personalmente el poder "palpar" las propias fotos y tenerlas recogidas en un album/libro es algo que me gusta, además la calidad de impresión es buena y la entrega, desde que lo encargas, es de más o menos una semana.



Hoy me ha llegado el último libro que he hecho (particular, eh?, no para la venta ni nada de eso). Es un recopilatorio de nuestras recetillas familiares, un librito sencillo pero que me tiene entusiasmada porque he disfrutado mucho seleccionando esas recetillas que solemos hacer a diario, y no tan a diario, que a veces incluso se nos olvidan. Además, lo mejor de lo mejor, es que hemos colaborado toda la familia :)


A mi hijo pequeño también le ha encantado, claro, por algo es uno de mis modelos preferidos y sale en casi cada receta del libro ;)


martes, 7 de julio de 2015

❥ Salamandras en la piel

"¿Cómo no lo he hecho antes?", me preguntaba a mí misma a las 6,30h de la mañana mientras sujetaba la manguera verdebosque y me dejaba mecer por el frescor del agua. El cerezo me ha contestado, estoy segura, (también me ha pedido, a su manera, que no dejara de regar). Son las preguntas típicas del día antes, y es que mañana voy a hacer(me) una pequeña locura, algo que tenía pendiente desde hace muchos, muchos años. Supongo que todo tiene su momento, su lugar, su salamandra y su razón. 
Mi pequeña loca-locura no medirá más de 5 cm y hay quien dice que estoy de remate y quien se pregunta como es qué, conociéndome, no me lo he hecho antes. No lo sé, la verdad, o quizá sí, pero es que las 6,30h de la mañana una tiene las respuestas cortas, la inercia justa y las ganas-locas muy, muy, pero que muy despeinadas.



¿Y tú?

¿Has hecho o tienes programada alguna locura?

;)



lunes, 6 de julio de 2015

❥ La llegada de los días lentos...

Sé que para mucha gente el verano es sinónimo de actividad, energía y movimiento. Pero para mí es todo lo contrario. En realidad es así como podría describir mi percepción del verano: la llegada de los días lentos. Cuando el calor manda, la luz se elastiza y todo parece suspendido en una cadencia (preciosa, eso sí) que reclama ser contemplada. Reclama...y merece serlo, claro. Sin prisa, de forma suave, a ritmo de paladar. Como si se pasaran las páginas de un libro a cámara lenta y una disfrutara sintiendo la resaca de la luz en las pestañas.

(Y como si necesitara, también, fundirme en la certeza de que tres capítulos más allá del calor, está el otoño)