martes, 14 de julio de 2015

❥ ¿Dónde beberán las golondrinas?


Mi mejor momento del día es, sin duda alguna, el desayuno. El desayuno y en especial esa hora inmediatamente después del amanecer, cuando el día ha emergido de su placenta nocturna y estrena su primer vestido de luz. A esa hora me preparo el café, conecto la tostadora, pongo la radio (no siempre en ese orden) y escucho las noticias sin prestar excesiva atención. Hoy hablaban de tantas cosas a la vez que he notado como las noticias se iban agolpando en mis orejas sin llegar a abrir la compuerta. A primera hora mi fragilidad físicoanímica es tan grande que procuro dosificar información y alimentarme de noticias libres de plomo. No siempre lo consigo, claro, pero lo intento. Ya habrá momentos durante el día para contaminarse el humor. A esa hora sólo lo importante me penetra. Sólo la luz.

Hoy una única pregunta se me deslizaba insistentemente por la cucharilla formando remolinos de arena en el café. ¿Dónde beberán las golondrinas?. Escuchaba la previsión meteorológica y las veía sobrevolar tras la ventana, felices, sin sospechar que no hay pronóstico alguno de lluvia. Y llevamos días, semanas sin que caiga una gota... ¿Dónde beberán?

Ahora, al escribir, miro la foto del post y no puedo dejar de sentir un pequeño alivio de ciempiés. La hice ayer con el móvil mientras R y yo paseábamos de la mano sin prisa. Me gusta. Pasear de su mano y también contemplar esa vereda de pinaza. Hay caminos que me reordenan, senderos que me incitan, que me invitan, que resultan irresistibles a pesar del calor. A pesar del dolor. Sinceramente, hay caminos que son la mejor de las alfombras voladoras. 

Hoy volveré a caminar por allí y, aunque sé de sobras que no sirve de nada, cerraré los ojos y desearé con todas mis fuerzas que la lluvia vuelva. Se lo pediré....no sé, a la vida, a los astros, al universo. Incluso, si hace falta, se lo pediré a todos esos dioses en los que no creo (pero respeto). Que un torbellino de humanidad nos sacuda de una vez. Que nos golpee la conciencia a todos y hagamos de lo verdaderamente importante una vía prioritaria. Un camino. El único. Sin más hostias ni ostias. Que vuelva la lluvia. Que vuelva el sentido común.

Que las golondrinas puedan beber.




5 comentarios:

  1. Que bonito camino.. lo tienes cerca de tu casa? Es precioso!!! que bueno que puedas disfrutar de esas cosas sencillas..
    saludos!

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  2. Preciosa camino, te ha quedado una imagen como hiperrealista, saludos

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  3. Es cierto, ¿dónde beberán esas golondrinas...?
    Un abrazo.

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  4. "Que las golondrinas puedan beber"

    Ufffff irma, este texto tiene mucha más miga de la que aparenta a simple lectura, qué maravilla, me quedo con este último parrafo que creo que resume perfectamente el deseo de muchos que encontramos intolerable lo que está pasando en el mundo, estamos olvidando los principios, lo vital y lo importante "Que un torbellino de humanidad nos sacuda de una vez. Que nos golpee la conciencia a todos y hagamos de lo verdaderamente importante una vía prioritaria. Un camino. El único. Sin más hostias ni ostias. Que vuelva la lluvia. Que vuelva el sentido común.
    Que las golondrinas puedan beber."


    Touché, amiga¡¡

    Petonets¡¡

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  5. Pues sí, yo también me lo pregunto. Las golondrinas, los gorriones, las gaviotas... ¿Las gaviotas beberán el agua del mar?

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