martes, 21 de abril de 2015

❥ De erizo y luz...

El mar y yo

El otro día lo pensaba (de esa forma fugaz y llena de suspiros) que me gustaría haberme plantado en los 35 años. Sí. No para siempre, por supuesto, pero sí un poco más. Tenía esos años cuando fui madre por primera vez y ese acontecimiento marcó un hito rotundo en mi vida, un eje desde el que late mi universo entero. Me gustaría haberme anclado algunos años muchos en los 35 años. Pero no es así, qué le vamos a hacer. También me gustaría decir que he llegado a un punto en el que la madurez me equilibra irremediablemente. Que me atrapa esa gustosa calma de melocotón que poseen quienes saben lo suficiente como para caminar firmes y plenos. Me gustaría decirlo, sí. Pero tampoco sería verdad. Soy una eterna aprendiz de vida. Una aprendiz que, para más inri, pertenece a ese tipo de individuos tocados por una zarpa críptica, pelín compleja y extra sensible. Una complejidad de erizo que solemos esconder bajo una manta de dulzura anestésica, algo huidiza y bastante solitaria. Somos así, del genero "rarito", pero tampoco duele, eh?. Sé que hay parcelas de mí misma que afortunadamente no llenaré jamás. Y afortunadamente también sé que siempre estaré hambrienta de vida, de semillas, de letras, de ternura, de luz. Sobre todo de la que irradian mis hijos, mi amor, mi familia, mis amigos, mi casa y la sencillez de lo cotidiano. Una luz mágica, maravillosa. Una luz como de cien mil luciérnagas.

(o más)


❀ . ❀ .

12 comentarios:

  1. Ya somos dos raritos hehehe, todos tenemos una edad en las que nos hubieramos plantado, la mía los 30

    Echaba de menos tus divagaciones ;o)


    petons¡¡

    ResponderEliminar
  2. Bonita reflexión escudriñando en tu interior. A veces las cosas están bien como están y parece que a ti te sientan muy bien. Saltos y brincos

    ResponderEliminar
  3. Entonces qué más se puede pedir querida amiga... En cuanto a lo de "rarita", creo que hay muchos en este mundo de la poesía..
    Un abrazo y feliz día con todos tus seres queridos.

    ResponderEliminar
  4. Me veo tannnnnnnnn reflejada en tus palabras..., excepto enlo de plantarme en una edad, fíjate si yo soy rarita.

    ResponderEliminar
  5. Qué maravilla leerte Ló, que maravilla, irradias frecura como tus margaritas...vengo aquí y me entra una paz. Veo en cada uno de tus escritos (estoy releyendo muchos) que somos como almas gemelas tú y yo. Esta semana pasada te he citado muchas veces en sentimientos que siento y tú expresas tan bien...yo siento y tú expresas.
    Sabes? yo llevo un tiempo instalada en esta madurez de cuarentaitantos y después de encajar esos cambios que se producían en mi, y me invadían los efectos de la premenopausia y me adaptaba a ellos y ellos se adpataban a mi...ahora, precisamente ahora, también doy gracias por no llenar ciertas parcelas de mí misma jamás.
    Mi abrazotedecisivo, y no me pierdo ni una de tus letras acompañadas con esa magía que nos regalas. Feliz martes Ló

    ResponderEliminar
  6. Yo me hubiese plantado en los 29 (para no llegar a los 30) jejeje
    (Cuando tengamos 50 querremos 40.)

    Un beso

    ResponderEliminar
  7. Bonitas letras las que nos dejas entre el mar y tú. Yo también hubiera querido, no ya plantarme en los 35, sino volver atrás unos cuantos años, jajaja, y deshacer algunas cosas. Pero de eso va la vida..., de experiencias sin retorno y poemas vertidos en una orilla como la tuya, silenciosamente azul y blanca. Muchos besos

    ResponderEliminar
  8. Y yo que no quería llegar a los 30, y ahora creo que será un gran año!
    Pero sea el año que sea disfrutaremos de lo que nos rodea.

    Un besito!

    ResponderEliminar
  9. Que linda!!! Me gusta tu nuevo blog!!! =)
    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marisa, preciosa, bienvenida!!. En realidad este blog es el "antiguo" pero siempre acabo eliminando cualquier intento de crear uno nuevo y regresando a él, jaja.
      Besitos a montones!

      Eliminar

*** No siempre puedo contestar los comentarios de forma individual, no siempre puedo visitaros y corresponder como me gustaría, pero siempre, siempre, SIEMPRE os atesoro.

Gracias, de corazón, por vuestra compañía. ***