miércoles, 20 de noviembre de 2013

..más que bien..

Entre una calada y cinco sorbitos de otoño M me cuenta que en enero operarán a S. Al final la vaciarán a modo de prevención y para evitar riesgos -me dice- demasiados fibromas en poco tiempo, y ya conoces los antecedentes familiares, no?. Afirmo con la cabeza y se me atascan en los labios un montón de palabras mudas. Recuerdo entonces el impacto que tuve de niña cuando oí por primera vez esa expresión; “al final van a vaciar a la tía E” le comunicaba mi madre a alguien por teléfono, y tras cerciorarme de que había escuchado bien la frase me imaginé a la pobre tía E tumbada en una camilla de hospital mientras un doctor le quitaba el alma, el esqueleto humano y todo el algodón interno.

“Espero que todo vaya bien ésta vez”, dice M sosteniendo la frase en un suspiro lento. Claro que va a ir bien, le contesto, S está rellena de algodón de azúcar dulce, todo va a ir más que bien.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tres años "probando"


Y es que bajo ese título "Por probar.." empezó a caminar este blog hace ya...buffff..¡tres años!. Tres años, un blog y un rincón en el que he volcado un puñado de emociones, cotidianidades, pensamientos y neuras. Tres años, un blog y un rincón del que me he alejado en muchos momentos pero al que siempre vuelvo porque, francamente, resulta el rincón más cómodo del sofá y, aunque pueda parecer una chorrada, sentarme en él con las piernas en alto y sin más expectativas que el mero derrame de pensamientos, me sienta bien, muy rebien.

Sé que no tardaré en volver con asiduidad, reabrir comentarios e interactuar como antes, así que aprovecho éstas líneas para agradeceros infinitamente la comprensión y el cariño que siempre me demostráis.  Hoy este blog está de aniversario y vosotros, los que estáis a mi vera en el sillón, sois quienes lo hacéis posible.



"Sólo nos aislamos en las cosas pequeñas,
en la mínima y frágil libertad
de las cosas pequeñas
y nos cuesta en verdad dejarlas,
porque al abrigo de los inútiles objetos
inevitablemente cotidianos
existe todo un mundo no sabido de ternura.

Sólo nos aislamos,
sólo crecemos en las cosas pequeñas: 
aquel pañuelo que llevamos siempre
doblado con tanto cuidado en el bolsillo,
la canción que recordamos de pronto,
un libro ya olvidado,
el gesto repetido tantas veces,
o la cosa más íntima
que nadie podría amar
como nosotros la amamos.
Se trata, bien mirado, de una constante
evasión hacia nosotros mismos,
hacia la más pura e íntima parte
de nosotros mismos,
convertida al fin y al cabo
-y nos sorprende siempre constatarlo-
en lo que más nos acerca al yo profundo
que vive adentro nuestro,
y sobre todo en lo que más intensamente
                                              nos alienta a vivir."                                                             

                                         Miquel Martí i Pol







viernes, 8 de noviembre de 2013

Como me gusta...


A. dice que me han sentado bien, que cada año más, que cada día mejor. Escucho su voz y sonrío mientras amoldo los amaneceres a las esquinas oscuras del cuerpo. Es viernes, viernes tarde y ese sol ahí, acariciando la arena verde de la esperanza. Cómo me gustan las tardes así, cómo me gustan los quinqués de sol sobre la piel del alma, como me gusta contemplar esa luz sentada en la cornisa dulce de un tiempo en calma.