miércoles, 30 de octubre de 2013

Paranoia de las 14:53h

Quiero vivir en el centro de una emoción con plumas, que me evoque días cálidos, sentimientos de mermelada, luz, ternura y regocijo. Quiero salir del tungsteno, del ámbar de la catarata que recubre el cristalino social y deriva en la punta de una flecha invisible. Quiero, ante todo y con todas mis fuerzas, coserme las pocas neuronas al dobladillo del empeño y huir de la polilla, ignorar la viciada luz del fluorescente y hacerme hueco en la llama original…(penetrar en ella, en el núcleo de aquellos momentos que aún guardo escondidos en el séptimo cielo de la boca). Quiero sacudirme las pulgas del conformismo y atrincherarme sólo en lo vital, en aquello que confluye en las páginas erosionadas de una herida cicatrizada. Y allí, muy al fondo de la cueva, junto al dios de la gran hoguera, tatuarme un deseo inmortal...


viernes, 25 de octubre de 2013

De la risa..


25 de Octubre...y hace calor, demasiado calor. R. dice que ojalá siempre hiciera esta temperatura....yo me callo porque creo sinceramente que no podría soportarlo. La radio a mi derecha escupe noticias en su mayoría negativas. La Merkel está encabritada por las escuchas de los servicios estadounidenses -repiten una y otra vez- al parecer le pincharon el móvil y la espiaron, yo me río, francamente. Hoy todo me hace gracia, no es cierto, claro, pero me siento bien, no me duele tanto el cuerpo por la caída del martes, de hecho creo que hasta la inflamación de la frente me ha bajado y eso me reconforta. A la Merkel le han pinchado el móvil, jajajaja. Mañana he quedado con mis niñas para comer y eso me hace muy feliz. Que te den, Merkel.




martes, 22 de octubre de 2013

De lo fugaz..

Existe una felicidad de miel y colibrí, muy chiquitina, muy fugaz, que habita en esos momentos de paz en los que consigues vaciar la mente de pensamientos y contemplar el cielo. Sólo eso, contemplar el sol paseándose entre nubes de tranquilidad y maravillarse de lo fácil que resulta a veces abrazarse el alma.