viernes, 26 de julio de 2013

Tan dulce como magdalenas y sol..


Eso pensaba hoy a las 07:39h de la mañana delante de mi primer café, si todo fuera tan dulce como magdalenas y sol... La radio no cesaba de informar sobre el accidente, la tragedia nunca se disuelve en café y el dolor se nos atraganta a todos corazón adentro. Si todo fuera tan fácil como magdalenas dulces bañadas en sol, si todo tuviera un halo vital más flexible, menos trágico, si la vida fuera más justa y menos cruel, si se pudiera volver atrás y reescribir un instante con tinta nueva, llena de luz y esperanza..

Pero no lo es, nunca lo ha sido. La vida es un nudo complejo, un gran y enmarañado nudo y no es justa ni fácil...(lo sé bien aunque a ratos me desconecte las orejas del ombligo). Aún así hay que avanzar, hay que seguir pedaleando con ganas sobre la noria.

Quizá por ello, porque la mayoría de las veces me cuesta un horror llegar al pedal de arranque, intento valorar -y abrazar- en lo que valen esos pequeños, maravillosos y a veces imperceptibles momentos de magdalenas y sol.



miércoles, 24 de julio de 2013

...y reír juntos.



Celebración de la risa

" José Luis Castro, el carpintero del barrio, tiene muy buena mano. La madera que sabe que él la quiere, se deja hacer. El padre de José Luis había venido al Río de La Plata desde una aldea de Pontevedra. Recuerda el hijo al padre, el rostro encendido bajo el sombrero panamá, la corbata de seda en el cuello del pijama celeste, y siempre, siempre contando historias desopilantes. Donde él estaba, recuerda el hijo, ocurría la risa. De todas partes acudían a reírse, cuando él contaba, y se agolpaba el gentío. En los velorios había que levantar el ataúd, para que cupieran todos, y así el muerto se ponía de pie para escuchar con el debido respeto aquellas cosas dichas con tanta gracia. Y de todo lo que José Luis aprendió de su padre, eso fue lo principal: 


- Lo importante es reír 

-le enseñó el viejo-. 

Y reír juntos."

Eduardo GALEANO







Hoy recordé ese texto de Galeano, no sé, quizá es que hoy me urge -imperiosamente- un orgasmo de risa. Así que sacudámonos el plomo de la piel y abandonemos el abismo de la caverna. Sujetémonos el alma con un imperdible al corazón, que nada pese, que nada estorbe. Volemos bajo el alambre. Aullémonos la vida desde las arterias. Olvidemos por un tiempo el desánimo, la desazón, la tristeza y espantemos las moscas del hastío. Estoy cansada de los seres diminutos con su diminuta voz, cansada del precipicio y su conciencia, cansada de tanta trágica tragedia.

Celebremos la luz. Celebremos la risa.

Y riamos juntos.


martes, 23 de julio de 2013

La sal de los huesos


"Envejecer es obligatorio, pero madurar o crecer es opcional", me decía M hace ya algunas semanas en pleno patio del cole. La música sonaba, los niños corrían celebrando el fin de curso y una brisa cálida y juguetona intentaba ponerle alas a sus palabras. Lo había leído no sé dónde, me explicó, y lo corroboraba con un gesto rotundo en la cara. Yo puse ambos hemisferios cerebrales en funcionamiento sin muchas garantías..¿qué opinas? me preguntó, que qué opino..¿yoooo? -contesté- ¡si aún me hago trenzas!, y se echó a reír como una niña. 

Hoy al observarme ante el espejo (sin mucho ánimo) me ha nacido un jardín luminoso entre las pecas y las ojeras y he recordado las palabras de M, lanzadas como un tópico asumido, que ambas compartimos. Es cierto, yo aspiro a no madurar jamás, no al menos de esa forma rotunda y sin retorno, no hasta el punto de cortarme las trenzas "por tener una edad" y no "porque me da la gana". Pero sí he sido plenamente consciente de que ésta es, posiblemente, la última tregua. Nunca volveré a estar tan bien como hoy, y no me refiero a una cuestión de arrugas o belleza, en absoluto, si no a la ingravidez controlada del dolor.

Sinceramente....no me importa, le temo más al declive del alma que a toda la sal de los huesos.

Trenzada :)



domingo, 21 de julio de 2013

Sólo por el silencio

Los domingos, siempre que el cansancio me lo permite, me gusta madrugar. Sólo por regalarme un ratito de paz y tranquilidad delante del café, un tiempo conmigo misma para escucharme latir y respirar. Sólo por esa calma merece la pena madrugar. Sólo por el silencio..



miércoles, 17 de julio de 2013

Pétalos y latidos..


Este blog me nació desde el eje de un sinsentido, un día de noviembre del 2010. Sencillamente pulsé, abandoné otros lugares, barrí el patio de mis latidos y me atrincheré en él para escucharme. Andaba, creo, de pleno en un enredo. Un millón de hebras perdidas y el dolor como un arácnido invisible, siempre acompañándome. Me llamé “Ló”, luego “Mairló”, jugué con las letras de mi nombre, viré, me reinventé desde un recuerdo feliz: las margaritas de mi vieja casa, las que sembré y crecieron tan libres y salvajes como mi alma. Era anónima por entonces o casi, pulsaba -y sigo pulsando- mi cotidianidad, que no tiene nada de singular, pero como es la única que tengo he aprendido a amarla con todas mis fuerzas. Poco a poco el blog, mis letras, mis fotos, este minúsculo jardín virtual fue contaminándose de mí hasta convertirse en lo que es, un rincón que me identifica, en el que soy con mi puñado de palabras, con mis fotos, mis neuras y paranoias sin filtro, mis experimentos y esa manía mía por jugar (jugarjugarjugar) con todo. Este es mi rincón de juegos, sí. Y aquí estáis vosotros, amigos-lectores, que me acompañáis y sin los que este lugar...francamente, no  tendría sentido. 

No sé, hoy me apetecía agradecéroslo, sin más, porque en este mundo virtual he encontrado y encuentro gente maravillosa, gente que traspasa la virtual membrana de una pantalla y forma parte ya de mi vida. Mi rincón de margaritas sois todos vosotros, gracias, de corazón.





lunes, 15 de julio de 2013

Siete líneas de sol


16:40h- Bajar hasta media altura la persiana del salón, atrincherarse en un momento de calma y permitir que el sol entre por la ventana poco a poco. Observar como los dedos del viento despeinan suavemente las cortinas, no desear nada más en este día, sólo un poco de verano, un soplo de brisa, siete líneas de sol.


Ella y yo




viernes, 12 de julio de 2013

{ Foto de viernes - 52 Weeks }



Estallido

Tengo en mi casa interna
un pequeño jardín loco,
despeinado
libre 


y muy, muy feliz.




martes, 9 de julio de 2013

Del color de las mandarinas


He empezado a tejer (me encanta ese verbo "tejer") una bufanda de color naranja chillón, no lo tenía previsto pero vi la lana y me enamoré de esa "frescura". En invierno, cuando todo parece sumido en un halo gris, busco colores que me (re)conecten con la luz y me aporten energía, quizá por eso en cuanto la tuve en la mano decidí que destinaría esa lana a alguna prenda invernal. Sí, una bufanda estrecha y larga como las que me gustan, tipo boa, que pueda darle varias vueltas al cuello y me abrigue hasta las orejas. "Me da grima verte con la lana en las manos" me dice R, ¿no te da calor?. Pues la verdad es que no, qué sé yo, ¿será porque me huele a mandarina?





viernes, 5 de julio de 2013

Foto de viernes (52 Weeks)



Un trocito del universo de J.

El veranito promete..

:)


¡Feliz fin de semana!


martes, 2 de julio de 2013

La viajera emocional..


M. no entiende por qué me gusta tanto hacer fotos, ni por qué fotografío -aún sin cámara- todo aquello que veo...(quizá sea porque busco, precisamente, lo que no veo). Es un sinsentido como cualquier otro de los míos, le contesto, porque ya hace mucho tiempo que no gasto saliva en dar explicaciones a nadie de lo que pueda parecer o no normal en mí (es que me cansa, lo prometo).

En mi opinión una fotografía es como un libro o una canción, puede llegarte o no llegarte, atravesarte o dar un saltito sobre las pestañas y pasar de largo. Rozarte como una pluma o cortarte el alma a gajos como una navaja. Una imagen te proyecta al filo de una emoción, puede provocarte un suicidio momentáneo o pintarte alas azules y llevarte ventana allá, hacia esa estática de gelatina que tu mente proyecta y convierte en una escena en movimiento.  Hay imágenes -canciones también- que me han quitado el dolor de cuajo, lo prometo. Otras me han producido tal aburrimiento o repugnancia que se me ha girado el estómago. Pero nunca, jamás, una foto ha dejado de provocarme algo. Yo recuerdo volar en fotos desde que era niña. Me gustaba especialmente la caja de fotos viejas de mi madre, no conocía a nadie en ellas...pero el viaje me llevaba a lomos de una nueva sensación, la percepción de un entorno en blanco y negro, un juego acromático que sigue hechizándome. A mí que no me den películas, que me den una caja de fotos y unas gafas +1,50 (sin ellas no tengo billete, qué triste). En realidad siempre he sido una viajera emocional, lo confieso, yo viajo cada minuto de cada hora y no me canso, al revés, me renuevo. Es como una huida de mí pero en mí, en fin, un sinsentido como cualquier otro de los míos. 

Lo único que de verdad no entiendo es porque la vida me dio las alas tan, tan largas y los pies tan, tan pequeños..


Qué ganas tengo de viajar!!!.....(¿se nota? :)

                                                                                       





lunes, 1 de julio de 2013

Por qué me gustará tanto jugar?




No estoy muy convencida pero al final he vinculado el perfil de blogger a google+, yo, que apenas asomo la nariz por las redes sociales. 

Pero es que me gusta tanto probar cosas nuevas y jugar....

:)