martes, 27 de marzo de 2012

Re-volver

Le he hecho tres nudos de seis lazos al tiempo, le digo a C mientras tomamos el segundo café del día. C no contesta porque aún no sabe interpretar las señales mudas que suelo emitir cuando tengo mucho que exteriorizar, no sabe y a sus casi 47 posiblemente jamás le hará falta saberlo. Hablamos entonces de piedras, de margaritas naranjas y de diminutas colecciones que guarda desde niña, la escucho como si sus palabras tuvieran un matiz vago de recuerdos. Entonces pienso en mi caja de Portugal y en los tesoros que M y yo recogimos de la ría. Dónde se van las cosas que olvidamos, C? ¿tú lo sabes?, C remueve el café, me mira fija y ésta vez suspira tan hondo que desaparece.





Me encanta ésta canción de BB..

lunes, 26 de marzo de 2012

Lunes raro


Hoy siento el peso del cansancio sobre la dorsal, intento equilibrarme pero el malhumor se me cuelga del hombro derecho y eso me descompensa el ánimo. Suspiro e intento llevarme un montón de ácaros de luz más allá de los pulmones. El viejo sauce de la plaza sonríe al viento mientras me enseña el recorrido de sus nuevas mangas verdes, de pronto advierto como en apenas unas semanas la plaza entera se ha vestido tirantes de colores, absolutamente todos los árboles han reverdecido como si allí, en el interior de sus tripas de madera, llevaran un programador o un detector de primavera. Me digo que las personas deberíamos tener uno, un detector de cielos azules que nos mantuviera íntegro el colorido aunque allí arriba las nubes compactas se empeñaran en crear una capa de metacrilato. Sonrío y mastico la paranoia, llegar al corazón del cielo y lamer la primavera en cualquier estación..¿no sería fantástico?, estrenar cada día una primavera nueva, chiquitina, radiante y luminosa, una primaveral emocional que nos reconciliara con la vieja y oxidada maquinaria del desánimo.



miércoles, 21 de marzo de 2012

Llueve


Llueve. La primavera sigue dormida, ajena al reclamo, enamorada hasta las pestañas de un invierno risueño. Llueve y al salir de casa R gruñe maldiciones climáticas llenas de asteriscos, rayos y truenos, le escucho desde una lejanía adimensional. Llueve mientras yo levanto la cara, cierro los ojos y sonrío como si recibiera un bautismo de excitación eléctrica. Llueve, me nace un gemido pequeño de satisfacción emocional. No me canso de decirlo...me hechiza cuando la lluvia me desordena el día, el alma y las pecas.

¿Alguien se apunta a un café de lluvia?

¡venga!


La foto (que me encanta!) es de aquí


"ese café de lluvia
doble lo quiero
de palabras tiernas
llueve suave
lloran los cristales
de mi ventana
goticas translucidas
lagrimas suicidas
de una nube solitaria"

He querido destacar este poema que me ha dejado MEIM y que me ha parecido precioso..

Gracias, cielo!

lunes, 19 de marzo de 2012

Tengo, tengo, tengo..(reedición)


Tengo 40 ytantos, un amor, hijos, un labrador, un jardín loco, siete lunares (repartidos), un número incontable de libros, tazas, fósiles y pecas, 2 sueños imposibles, 1 reto diario, 2 amigas-hermanas, una cuñada que me considera su mejor amiga, una adicción inconfesable, presbicia, una añoranza profunda, una dolencia desde la infancia (de la que algún día escribiré), una forma de fumar que roza lo ridículo, un trabajo cómodo aunque inestable (y gracias), unas ganas locas de ser menopausica (lo juro), una colección de piedras de mis viajes, ansiedad por escribir....pero sin saber el qué (de ahí nació este blog medio extraño), un coche que no conduzco porque no tengo carnet ni pajoteras ganas de tenerlo, alergia a la mimosa, respeto a la luna, un instinto solitario que controlo, una sonrisa bonita (dicen) y unos calcetines de lana con conejos rosas. Y si no fuera por esos ratos de ausencia en los que el vacío inexplicable se me enrosca en la nuca afirmaría que tengo absolutamente todo para ser feliz.




Escribí esto en el blog hace hoy un año justo y he querido recuperarlo no sé bien por qué, quizá porque a veces y sin razón necesito recordarme a mí misma todo el cúmulo de magia que me rodea.



martes, 13 de marzo de 2012

De un mundo raro..

Me escribe A desde el otro lado del planeta minúsculo, me dice que el día se levantó casi gris en Veracruz y que hay algo en las nubes que le atrapa la mirada y le hace soñar...."pensarás que estoy loco, eh? pero a veces miro el paisaje e imagino que estoy en otro lugar, así percibo las cosas de forma distinta y observo detalles que antes no veía". Releo su carta como si estuviera escrita con tinta de voz en vez de plasmada en una fría pantalla, paso el índice por sus líneas y le pido a la vida que jamás deje de acercarme a personas así...tan mayúsculas, con esa capacidad de salirse de la cuadrícula, ralentizar el tiempo y paladear la vida desde el cielo de una emoción.





"Chavela Vargas - De un mundo raro"





martes, 6 de marzo de 2012

Los árboles NO..

Si algo me hizo huir de la gran urbe y enraizar el corazón en este suelo fue el bosque, el olor a tierra, el monte, ese verde hipnótico que se te clava en el epicentro del ánimo y te inyecta vida.

Ayer, mientras R y yo paseábamos por nuestro camino de calma, vimos que habían talado varios árboles y me tembló el corazón. El Universo entero puede devorarse desde la matriz de su cosmoexistencia, puede caerse a pedazos el último resorte de mi estratosfera anímica, puede el dolor del cuerpo arrancarme de cuajo las margaritas de los ojos, puedo quedarme coja de risas, seca de hogueras, pero que no se lleven los árboles del bosque, por favor, los árboles NO.



domingo, 4 de marzo de 2012

Menos

Desenroscarme, cerrar con cremallera mi compleja complejidad y ese instinto carnívoro de devorarme las entrañas, lanzarme al gris del cielo como quien se lanza a patinar sobre un estanque helado, sentir el fresco en la cara, sonreírle a la calma, al sosiego de los pequeños momentos, escuchar ésta canción..sentirla correr por todas las vértebras y darme cuenta de que cada vez me cuesta menos esfuerzo reinventarme.


jueves, 1 de marzo de 2012

Tetris

De como cambian las cosas y de como este 2012 me despeina el flequillo. O quizá sea a la inversa y por una vez sea yo quien despeina las expectativas (que por otro lado son nulas, básicamente porque no creo en ellas). Hoy al despedirse para ir al cole, mis niños me han dado uno de esos abrazos de osos polares que duran un buen rato y que acaban en saltitos y risas, creo que en cada saltito he notado como el alma se me iba amoldando al cuerpo hasta encajarse como una pieza de tetris. Nos hemos despedido sonriendo y de pronto, al verlos caminar, me he sentido ingrávida. Nada hay en la vida más grande que esto, me he dicho con la boca grande de las grandes solemnidades. He sentido de pronto que se me instalaba un jardín en el pecho, así que para celebrar la floración me he preparado una infusión de alegría.

Os apetece?

Invito.


:)