domingo, 15 de julio de 2012

De verdad de la buena

Desde que ha dejado atrás sus manguitos mi niño-pez está eufórico. ¿Nos vamos ya, mama?, ¿nos vamos?, ¿nos vaaamos?. Sí, sí, sí, respondo resoplando. Adoro el mar...pero lo admito, no soy playera (pero nada, nada, nada en absoluto). Desde la adolescencia en la que sí me chamuscaba como un lagarto humano al sol, pocas veces se me ha visto tumbada en la arena.. Las razones son varias, primero porque el sol y yo nos llevamos bastante mal (tirando a requetefatal) cuando nos tuteamos un ratito largo. No puedo vivir sin sentirlo en la cara...pero si intento intimar un poco más de la cuenta se toma tantas confianzas que me tumba el cuerpo por completo y luego hace que me salgan tantísimas pecas que no me reconoce ni mi familia. Segundo porque confieso que no soporto la muchedumbre playera...así que intento siempre arrimarme al mar a primera hora de la mañana, cuando el día aún no está contaminado por su propia identidad y mi Mediterráneo desliza sus bracitos marinos desde el horizonte para recibirme a destellos de purpurina. Me hechiza esa calma, esa brisa que me transporta a un estado de gracia conmigo misma, como si el mar y su oleaje pausado supieran encontrar la hebra precisa que desenreda mi alma. Es en ese instante de tranquilidad absoluta cuando recorro con un dedo el lomo del horizonte y siento una vez más qué, de verdad de la buena, todo puede ser posible.

(mi) Medi-terra-neo

9 comentarios:

  1. La verdad, te has descrito a ti misma como yo lo hubiera echo de mi...Puede ser que al tener tan cerca nuestra costa le demos un poquito menos de importancia de la que tiene, pero como tu dices es mejor desmembrar el mar tempranito...:)

    Creo que en otoño sus colores son mejores y más vivos.Una mirada.

    ResponderEliminar
  2. Hoy he ido a la playa.
    Y no he estrangulado a nadie, aunque no ha sido por falta de ganas...

    Me gusta más el mar en otoño, invierno o primavera.
    Cuando no hay bichos en la arena.
    Ah, yo no cuento, yo no soy bicho, yo soy la excepción eh!!!

    :P

    ResponderEliminar
  3. Yo también huyo de las muchedumbres e igual que Toro prefiero el mar en otoño o invierno, cuando todo está en calma.

    Joder Mairló, me alegra haberte encontrado, he visitado también tu blog de margaritas y tienes una forma de escribir que conecta mucho conmigo

    Besos desde el Cantábrico

    ResponderEliminar
  4. Hola Hola Binvenidaa micasaverde espero que sea el comienzo de una largai literaria amistad .Por lo demàs bien

    ResponderEliminar
  5. Hi M.:

    Me gusta el mar.
    Para llegar al mar hay que pasar por la Playa.
    Me gusta mucho el sol, pero no la onda de lagarto.
    Tampoco me gustan las muchedumbres.
    Acá estamos en invierno austral: esa foto me ha dado un poco de calor.
    Me gusta tu escrito.
    Gracias.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Adoro el mar. Lo hecho de menos (vivo en madrid) pero no soporto las multitudes ni el escenario playero. Me encanta el mar y la playa en solitario. Yay ya, sé que es difícil.:)
    Oye que te he descubierto a través de "Paterfamilias", oye y que me gusta este sitio tuyo. Así que si no te importa me traigo la silla y me quedo por aquí ¿Vale?
    Saludos

    ResponderEliminar
  7. Oye, veo que no soy el único al que no le gusta la muchedumbre. ¿Y si montamos un grupo? Bueno, no ... ¡seríamos muchedumbre!

    ResponderEliminar
  8. Ya somos dos, yo también estuve en mi adolescencia torrándome...pero hace mucho que no soporto ni la arena, ni el sol de la plya ni la gente...encima, como no soy tempraner, sólo disfruto paseando por la tarde noche...es entonces cuando me dejo invadir por el murmullo del mar...

    Besazos

    ResponderEliminar
  9. Me alegra que te acercaras a mi blog y haber llegado al tuyo, yo tampoco me llevo bien con el sol y también me salen pecas. Tampoco me gusta la muchedumbre, ni playera ni callejera, y también me gusta más el amanecer sobre todo con un café en mi taza de flores. Así que me pasaré por aquí muy de vez en cuando para ver si se me contagia tu fuerza que brilla mucho.

    Un beso

    ResponderEliminar

*** No siempre puedo contestar los comentarios de forma individual, no siempre puedo visitaros y corresponder como me gustaría, pero siempre, siempre, SIEMPRE os atesoro.

Gracias, de corazón, por vuestra compañía. ***