sábado, 8 de enero de 2011

Focalizando

Escucho a Diana Krall mientras remuevo el café y veo flotar mis pensamientos sobre el remolino. Pienso que empiezo ya a despedirme definitivamente de éstas paredes que cobijaron buena parte de mi vida, y cuando digo buena no hago referencia a años sino al grado de bienestar que me aportó estar aquí, en esta ciudad pegada a mi cuna, en este ciclo en el que llegaron uno a uno mis hijos, los nuevos amigos, los nuevos sobrinos, los extraños retos y también los grandes atascos vitales (míos e internos). Aquí me hice palpable a mí misma, aquí parí buena parte de la mujer que me habita, aquí le estiré las hebras de la con(s)ciencia para enfrentarme a los ácaros anímicos que me contaminaron durante buena parte de mi vida.

Sé que es una gilipollez pero.. no sé, de pronto me siento extrañamente extraña.



10 comentarios:

  1. Somos lo que hemos vivido y la perdida del lugar al que asociamos nuestras vivencias positivas provoca nostalgia.
    Me ha gustado la reflexión. Alguna vez también me pasó.
    Saludos

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  2. Tienes razón ANTORELO, creo que en parte es puro vértigo...

    Un fuerte abrazo

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  3. Intuyo que sientes que algo de ti se va a quedar ahí para siempre.
    Y eso duele.

    Besos y ánimo.

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  4. Normal que estés acojoná (perdona la ordinariez). Como todo irá bien, no te preocupes de nada. La próxima foto estará completamente enfocada. Besos.

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  5. Pues "pá alante" Ló....aún con esa sensación de extrañeza...si paramos....vamos mal....a por lo que vendrá...con toda la ilusión.

    abrazotedecisivo

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  6. A veces tomar conciencia de quienes somos provoca vértigo, pero se pasa.
    Un beso

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  7. En nuestras vidas, hay "emociones" parecidas a los "traslados"... todo un maremagnun de cajas por todos lados, numeradas y sin numerar. Y es que uno, no sabe por donde empezar o vé todo como un inmenso bloque que no se deja manejar... no sabemos ubicar nuestros sentimientos, no sabemos ordenarlos, no entendemos o ... vete tú a saber; pero, no sé si ya te lo he comentado a tí, lo de mi frase favorita para estas situaciones: "empezamos por el principio y terminamos por el final"... Y es que, las emociones, al igual que las cajas, tb se ordenan y se ponen "en su sitio"... y uno ve que, a poquito a poco, todo va encajando y ese barullo de principio, va desapareciendo.

    Sentimientos viejos que se hacen nuevos, que nos dislocan un poco el vivir cotidiano.

    Por dios!!!... qué locura de comentario... como hayas llegado hasta aquí, lo mismo sssstás peor... jeje.

    Besibrazos y ánimo.

    PD. Me recordaste que yo de pequeño, me comía los pétalos de las margaritas... e incluso ahora, me gusta comer pétalos, sobre todo de los jazmines.

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  8. No, no es extraño ¿quien no se ha sentido así, extrañamente extraña?... empezar de nuevo siempre da vértigo, luego, cuando todo pasa y te ves estabilizada, siempre tienes la sensación de que te tomas todo demasiado a pecho y que te preocupas demasiao, pero es que es condición humana, lo novedoso, los cambios, lo diferente, lo que se sale de tu rutina... siempre generan ansiedad.
    Pa´lante Ló, paso a paso... piano piano como dicen los italianos hasta llegar lejos.

    Un besote de los gordos

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  9. Ey, yo también como pétalos de jazmines, Guillermo!

    Chiquilla, me encantó tu reflexión!! Me he metido dentro de ti, como un alien, y he sentido ese vértigo de soltar amarras. Como dice Nieves, la próxima o la que le sigue a la próxima foto estará enfocada.

    (Me gusta tu música)

    Besitos en tu enfoque

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  10. Las mudanzas son así, anhelantes y extrañas.

    Saludos

    J.

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