domingo, 12 de diciembre de 2010

La caja número 33



Tengo el alma empaquetada. Creo que anda dividida entre las cajas número 12, 15 y 26, repartida entre el salón y el recibidor, fragmentada y metida a presión entre las páginas de mis libros, los juguetes de los niños y la manta de mi abuela...(bien calentita ella, eso sí, que de tanto desgaste se me ha vuelto el alma friolera).

Este año, a tres semanas de la gran mudanza, no hemos puesto los adornos de Navidad, de hecho creo que andan por la caja número 33, no hemos puesto nada de nada, ni media luz ni media bola ni medio árbol, y quizá sea esa la razón por la que el espíritu festivo se nos ha desprendido un poco a todos, lo noté ayer cuando mi hijo mayor advirtió que ya habían puesto las luces del barrio. Yaaaa?. Pues sí cariño, y ya hace un par de semanas que brillan. Por éstas fechas (incluso mucho antes) mi casa ya suele ser una tarta de carnaval, un confeti medio hortera de luces y bolas en danza, y es que me apasionan, (las luces navideñas, digo) desde niña, desde antes de niña, desde que alguien inventara las lucecitas de color azul, verde, amarillo y rojo "parpadeoso"(*). No soy creyente, en algún momento de mi infancia el niño Jesús se me desprendió del radar, pero adoro intensamente la Navidad por todo lo que significa para mí: el velcro que une y reune a mi familia al completo. O casi. Y ese "casi", este año de cambios, vuelos y velocidad, me pesa un horror. Pero lo extraño, lo realmente extraño, es que lo hace desde un rincón de mí misma que no localizo.



(*)- suelo inventarme palabras así, sin más.. ;)

15 comentarios:

  1. Hola LÓ:
    Llego a tu Blog atraido por tus palabras en "Bailando con el enemigo".
    Las palabras inventadas tienen la virtud de no arrastrar el peso del recuerdo de otras conversaciones... Ja, Ja, Ja.
    Abrazo!!

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  2. Y...¿cómo he de nombrar tu nombre? Resulta que tengo el cerebro sinestésico "perdío" y no encuentro el alma en mi "almario". Busco un poste para sujetar una mula torda y largarme de la ciudad. ¡Hala, a ser feliz, amiga LÓ!

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  3. Hay momentos en nuestra vida, que las "luces y el colorido" solo lo podemos llevar dentro de nosotros. Eso, tal vez, sea lo más importante.

    Las bombillas se gastan.

    ;)

    Besicos.

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  4. Ah!, se me olvidaba: y si sigues así, más visitas tendrás.

    :)

    Más besicos.

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  5. Lo..

    paseaba por tu blog, despues de ver tu avatar en el mio.

    me gusta ..

    me quedo para volver

    y sobre todo me quedo.. por que yo tambien como margaritas, amapolas..

    y toda clase de flores silvestres...

    ja, ja, ja.

    me apasionan las flores..

    y no me puedo resistir a una amapola.

    me pueden..

    Besos

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  6. Las mudanzas son terroríficas, a mí me provocan una ansiedad que no descansa hasta que no queda colocado el último cacharro y, eso, no creo que suceda nunca, siempre quedan cosas que jamás encontrarán su sitio en la nueva casa. Un día te convences de ello y entonces descansas. Feliz mudanza.

    Besos

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  7. Jejej es cierto HUGO, las palabras inventadas tienen el privilegio del olvido ;)

    Bienvenido a este rincón!

    Un abrazo

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  8. Ofú, el Almario ni lo piso, es como un agujero negro que sólo sirve para acumular polvo y esqueletos..

    Tú el cerebro y yo el corazón, MANUEL MARIA, qué sé yo..llámame Añil... :)

    Abrazos a sabores

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  9. Te voy a robar esa frase GUILLE.."las "luces y el colorido solo lo podemos llevar dentro de nosotros"...porque además de ser una frase tremendamente deliciosa tiene muchísima razón. La Navidad es anímica (al menos para una atea rematada como yo), así que creo que voy a empezar a buscarme el interruptor que da luz a la luz ;)

    Un beso a destellos :)

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  10. Ummmm las amapolas ALTAIR! esos son sabores mayores, siempre dejan regusto a primavera en el paladar, a que sí? :)

    Me alegra encontrar otra devoradora de flores como yo, aunque lo mío, ya ves...son las margaritas... ;)

    Un besote

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  11. Pues fíjate PERSÉFONE que a mí las mudanzas siempre me han gustado, creo que alimentan mi instinto nómada. Pero ésta vez me pesa y me agobia, me cansa.....quizá sea la edad, quizá la ausencia de luces anímicas, quizá...

    Un beso

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  12. Adorada Navidad que nos devuelve la ilusión. Esa caja 33, creo que debe ser la primera en desempaquetar.

    Un beso, Casiopea

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  13. !Ay ló, cuantisimo me ha gustao tu entrada!, me adhiero a tus palabras de pe a pa... yo no estoy actualmente de mudanza en casa, pero hace poco lo estuve, no era navidad, sino verano, y, entre cajas y cosas olvidadas que de pronto aparecieron y que no pude -no quise- tirar, todo el verano y la mudanza se me hizo como una maraña de tensiones y sentimientos... encima ahora, se aproxima la NAVIDAD... a mí, me encantan estas fechas porque son efectivamente, un velcro de unión con la familia que, todo el año vive fuera de mí, allende los mares... y me gusta, me gusta, me gusta tenerlos a todos cerca y tocarlos y abrazarlos y dar achuchones a mis sobris, y es que creo, que a mí, también se me desprendió Jesús del radar, pero que en navidades, por lo que sea, el GPS resulta que lo encuentra, inexplicablemente pero lo encuentra... que no te preocupen tus cajas Ló, disfruta intensamente el momento. Es época de reir como niños y de rozarse la piel... dsifruta a tope!!!

    Un besote enormísimooooooo

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  14. Será la primera, MERCEDES, pienso desempaquetarla aunque sea primavera... ;)

    Un besote

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  15. Ay APM y cuantísimo me ha gustado tu mensaje, eres todo calidez...¡¡gracias, tesoro!! y bienvenida.. :)

    Besitos!

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